Buenas noches,
Hace tiempo que no me veías por aquí, pero ha sido por una buena razón. He estado terminando la nueva entrega de mis memorias, que enviaré a la editorial a finales de esta semana. A partir del próximo lunes volveré a estar contigo de forma regular.
El proyecto de escribir mi biografía empezó durante el confinamiento, y un año después se publicaba Los lobos cambian el río. Abordaba la iniciación a la escritura, el amor y la espiritualidad, poniendo especial atención en los maestros inesperados que encontramos en la vida.

En el nuevo volumen, que abarca desde mis 30 años hasta la actualidad, hablo mucho de escritura y de la cocina de la felicidad, con poca atención a mi vida sentimental, aunque sí explico sin tapujos el descalabro que acaba provocando el hacer del trabajo tu religión.
Como soy consciente de que no todo el mundo quiere ser escritor o editor, esta obra que se publicará en noviembre contiene tres libros en uno. El primero lo acabo de resumir. Hay una segunda parte con las mejores historias y filosofías de mis 15 años de Monday News. Creo que esa miscelánea, que está debidamente cribada, resultará muy entretenida e interesante para cualquier lector.
Cuando pensaba que con estas dos partes completaba ya un buen volumen, apareció un tercer libro del cual no tenía conciencia. Gracias a mi amiga Katinka, volvió a mis manos un cuaderno de viajes de 1998 en el que relataba, con mucho detalle y humor, mi primer retiro budista en un monasterio de la Alpujarra. 136 páginas, nada menos, donde, con letra pequeña y pulcra, narré descubrimientos exteriores e interiores, pequeños cataclismos y algunos encuentros delirantes. Mi testimonio ilustra todo lo que no hay que hacer si aspiras a la iluminación.

Además de narrar aventuras más que curiosas, se trata de una obra inédita en toda regla, así que he decidido incluirla como regalo para los lectores.
Dado que este libro es muy particular y distinto al primero —y no solo por ser tres por uno—, la portada tendrá un estilo absolutamente distinto a las «cuatro piedras», como muchos lectores se refieren a los Lobos. Es una ilustración de mi persona hecha por el gran artista y diseñador Enric Jardí. Cuando falte un mes para la salida, os la daré a conocer.
A diferencia de mis memorias anteriores, aquí cada pequeño capítulo tiene su título, como un jukebox cargado de canciones. En fin, espero que te divierta e inspire cuando llegue el momento.
Mientras tanto, desde un avión que cruza el océano para dar este martes una conferencia en Quito, te deseo una muy feliz semana.
Con cariño,
Francesc
PD. En la cabecera, dos retratos de mí que estaban dentro del cuaderno naranja y cuyos autores aún no he logrado identificar.