Buenas tardes,
Seguramente, has oído alguna vez la expresión «cómete esa rana», para indicar que lo difícil hay que hacerlo nada más empezar el día, de modo que el resto de la jornada sea mucho más relajado.
Hoy voy a dar aquí una variante de ese concepto aplicado a grandes retos —a veces, ridículamente difíciles— que en ocasiones nos llegan en la vida. Como verás a continuación, suelen presentar ventajas inesperadas.
En mi camino como conferenciante, poco después de publicar Ikigai, empecé a recibir propuestas de todas partes para dar charlas. Una llegó de Alemania, y me pedían una conferencia presencial en la lengua del país.
Quince años antes, tras estudiar Filología Alemana, yo había usado el idioma de forma habitual, tanto para dar clases como para leer libros en su versión original, pero hacía más de una década que no utilizaba el alemán para nada.
Teniendo en cuenta esto, fue una auténtica temeridad —o un exceso de optimismo— presentarme ante un auditorio para hablar hora y cuarto en la lengua de Goethe.
Aunque tenía los conceptos muy claros, al estar delante del público, descubrí que tenía el alemán muy oxidado. Estuve sufriendo toda la ponencia, que di con un número bastante limitado de palabras, porque se me habían olvidado las otras por falta de práctica.
Llegar al final de la sesión fue un calvario, y me dije que nunca más aceptaría hacer algo así en un idioma que necesitas tener muy bien engrasado para defenderte.
El mal trago tuvo, sin embargo, un beneficio colateral. Desde aquel día, ninguna otra conferencia me pareció difícil. Tras haber afrontado aquel desaguisado, hablar en un idioma en el que me sentía cómodo era como hacer avioncitos de papel.
Ahí reside la magia: hacer algo que te resulta muy difícil de repente facilita todo lo demás. Quizás por eso, hace unos años, estuve todo un curso en una escuela de dibujo clásica, cuando es el arte que peor se me da.
Kamikaze por naturaleza, el gusto por lo difícil me llevó, la pasada semana, a dar un concierto en la presentación de Escrito en la Tierra en un formato de trío con el que habíamos hecho cero ensayos.
Concretaré un poco más cómo fue la cosa. The Human Fish está compuesto por mi “bro” Jordi Medianoche y un servidor, y llevábamos meses sin ensayar debido a nuestras absurdas agendas. Para que este concierto fuera único y especial, contraté a Núria Conangla, una cellista extraordinaria de una liga muy superior a la nuestra.
Antes del concierto solo pudimos encontrarnos ella y yo un par de horas para probar la parte instrumental de los temas, pero el cantante no pudo estar. El resultado fue que, al tocar en directo, nos perdíamos o incluso nos saltamos versos enteros de las canciones.
Para ponerlo aún más difícil, la telonera era Mireia Chaos, una cantante supertalentosa y perfeccionista a la que acompañó mi amigo Jordi Campoy, pianista profesional y productor de altos vuelos.
Saliendo después de esos dos, nuestro show fue un sufrimiento en toda regla que sacamos adelante como pudimos, en el más puro estilo Wabi Sabi (la belleza de la imperfección).
Terminado el show, mientras firmaba libros, yo iba preguntando a los asistentes qué tal lo habían pasado. Un mujer muy sincera me dijo: «Me ha encantado ella (Mireia Chaos), ¡TÚ NO!»
Ahora nos reímos de todo esto, pero lo bueno es que el próximo concierto, para el que habremos ensayado a conciencia, nos parecerá en comparación coser y cantar. Será con mi cuarteto FREVA JORMIK (en el PD tenéis el flyer y el acceso a las entradas) en un teatrito maravilloso. Nos hará mucha ilusión que vengáis el viernes 13 de diciembre; será muy bonito y prometemos no decepcionar.
En fin, lo que quiero significar con estas anécdotas es que a veces es bueno meternos en cosas que nos superan. Sirven para domesticar los miedos y demostrarnos que podemos hacer cosas mucho más allá de nuestra zona de confort.
Tómalo como un entrenamiento radical para la vida. Haz lo difícil, y el resto te resultará, de repente, extraordinariamente fácil.
PD. Si el próximo viernes 13 estás en Barcelona, este show único será en el teatro Metamorfosis. Puedes adquirir tus entradas aquí (pegar link):
