Así se escribe una novela

Buenas tardes,

Este lunes 20 de julio, 201 días después de iniciar mi reto, entregué mi novela a los editores de castellano y catalán. Creo que nunca había estado tanto tiempo seguido —escribiendo diariamente, quiero decir— con ninguna obra.

Para mantener ese ritmo maratoniano hay que tener hábitos muy fijos, que ayuden a la mente a conectar con una actividad que exige tanta energía como la creación literaria.

Como dice el proverbio, «Cada maestrillo tiene su librillo», y Stephen King o Patricia Highsmith explican su método a su manera en sus ensayos sobre la escritura. Yo me voy a autocitar de una de las cartas que nos mandamos con Silvia Adela Kohan (llevamos ya 103) en la que me preguntaba justamente si había una diferencia en la manera en la que escribo ficción, en relación con otro tipo de textos. Esto es lo que le contesté:

Sobre mis sesiones de escritura de novela, te contaré cómo funcionan. Para separarme mentalmente de otras tareas literarias que hago —por ejemplo, escribir artículos—, tengo un lugar determinado para redactar ficción. Concretamente, es en la cama con tres almohadones de apoyo y un café helado o un té a mi lado.

Empiezo revisando lo que escribí el día anterior, lo cual es lo que menos me gusta de nuestro oficio. Tardo el doble en revisar que en escribir y es una tarea que se me hace pesada, no la disfruto. Una vez he saltado esa valla, corro como una gacela a través de las líneas, párrafos y capítulos. Entonces me cuesta parar y solo lo hago porque es la hora de ir a algún sitio donde me esperan, o porque se ha hecho muy tarde.

Raramente escribo por la noche, porque me siento cansado, pero si durante el día las obligaciones no me han dejado escribir, entonces emprendo una sesión nocturna con la ayuda del whisky. Solo lo hago una o dos veces por semana, ya que más a menudo sería un peligro.

Tiene que ser con un hielo, aunque sea en invierno, y de una marca concreta: Toki. Es japonés, barato y muy clarito de color. Debe de ser condicionamiento, pero cuando mis labios tocan el sabor característico del Toki, las ideas y los dedos vuelan.

Debo aclarar que bebo un solo vaso y con poca cantidad de licor. Y que no aconsejo esta escritura nocturna absolutamente a nadie fuera de mí mismo, no sea que me acusen de promover la bebida. Me he limitado a extraer un fragmento de una carta personal a mi buena amiga, con la que hablamos a menudo de escritura.

¡Feliz semana!

Francesc

P.D. La foto de cabecera es de una exposición sobre Escher.

Curso de escritura online

Para quienes nos estáis preguntando cuándo será el próximo curso de escritura online con Siliva Adela, de momento os puedo avanzar las fechas: 15-22-29 de octubre de 18:30 a 21:00 (CET) + una sesión especial el 12 de noviembre a la misma hora. Podéis prereservar vuestra plaza con Silvia Adela: silviadelakohan@gmail.com

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