El caso del Gato Miralles

Buenos días,

Hace unas semanas que incorporamos a nuestra banda a Nue, una talentosa batería que suele tocar en formaciones de punk, además de colaborar con una protectora de animales.

Antes de nuestro primer ensayo, al saber que vendría a mi casa, mandó a Jordi Medianoche la foto de un gato saliendo de su transportín con el mensaje:

«Holiii. Hoy entró este gato nuevo en el refugio (tiene pinta de abandono 😢) ¡y se llama Miralles! Hahahaha, me hizo gracia.»

Era la primera vez que yo escuchaba de un gato con este nombre, así que me pregunté si era señal de que debíamos adoptarlo.

Desde que murió Billy, nuestro cariñoso gato ragdoll, he sido reticente a buscar un nuevo amigo para Sort. A nuestro tímido gato negro su compañero le dio muy mala vida. Reclamando siempre protagonismo, lo echaba de todos los lugares donde estaba. Por eso lleva más de un año como felino único.

¿Será el gato Miralles el elegido para romper esa soledad?

Al comentarle a mi compañera el curioso nombre del animal, me dijo:

—Yo creo que, antes de hacértelo saber a través de Jordi, le han puesto ese nombre en la protectora para que el gato tenga vía directa a nuestra casa.

Tras el ensayo con Nue, le pedí un informe más preciso sobre el Miralles Gat, como ella lo llama.

Así supe que el gato de la protectora no ha recibido su nombre por mí, sino porque fue encontrado en la Calle Miralles de Igualada.

En todo caso, está claro que un nombre es poderoso e influye en el destino de quien lo lleva. Por este motivo, Héctor García siempre recomienda a los emprendedores de cualquier clase que pongan un «nombre chulo» a su proyecto. Eso les dará una energía especial para llevarlo a cabo.

El hijo de una gran amiga mía se llama Atlas. Como bien sabéis, en la mitología griega es el titán que lleva el peso de la Tierra sobre sus hombros.

Desde muy pequeño, nuestro Atlas ha tenido migrañas. Alejandro Jodorowsky diría que eso le viene por tener que cargar con el mundo. La solución a sus padecimientos, según la psicomagia, sería pues cambiarle el nombre.

Volviendo al protagonista de esta MN, ¿creéis que deberíamos adoptar al gato Miralles? Si eso sucede, no cabe duda de que será rebautizado.

¡Feliz semana!

Francesc

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