
Buenas tardes,
Tanto si has leído El Elemento de Ken Robinson como si no, es posible que conozcas una anécdota deliciosa que comenta este autor.
Una maestra pasa al lado de una niña pequeña, que está muy concentrada dibujando, y le pregunta:
—¿Qué estás pintando?
—Estoy pintando a Dios.
—Pero nadie sabe cómo es Dios… —comenta la maestra.
—Lo van a saber en un minuto —contesta la niña, convencida.
Esta historia se acostumbra a interpretar en clave de creatividad, además de señalar la confianza que tienen los niños en sus ideas. Sin embargo, nos sirve también para hablar del porvenir de los adultos.
Hay dos maneras de afrontar el futuro:
a) Tratas de adivinar lo que vendrá, con todos tus temores e incertidumbres. Te preparas para lo peor, buscando salidas para los distintos escenarios que pueden darse.
b) Te pones en modo «creador del futuro», como la niña que decide cómo es Dios.
Decía Peter Drucker que la única manera de predecir el futuro es crearlo. Y eso se aplica a todas las actividades humanas.
Cuando escribes un libro, tú decides cuándo lo terminarás e incluso cuándo se publicará, si estás dispuesto a saltar todas las vallas que te encuentres en el camino hasta encontrar tu mejor opción.
El mismo Robinson señalaba, hace ya muchos años, que los niños de hoy tendrán en el futuro trabajos que todavía no existen. Y con todos los cambios que estamos viviendo en los tiempos de la IA, podemos decir que lo mismo se aplica a los adultos.
¿Quién puede decir cómo será el mundo de aquí cinco años? ¿Y de aquí tres? Quizás ni siquiera podamos predecir en qué mundo viviremos de aquí a un año. ¿Qué necesitará la gente? ¿Qué dejará de estar «in» y qué se pondrá de moda?
Imposible saberlo.
Steve Jobs, que era un visionario, decía que «la gente no sabe lo que quiere hasta que se lo enseñas. Por eso nunca me he basado en las investigaciones de mercado. Nuestra tarea está en las páginas que todavía no se han escrito.»
El futuro no existe. El futuro se crea.
Lo estás creando, si te atreves a ser el autor de las páginas que aún no se han escrito. Por lo tanto, vamos a reformular las preguntas que he compartido antes:
¿Qué vas a aportar al mundo en los próximos cinco años? ¿Qué tienes previsto crear que aún no existe? ¿Y de aquí tres? ¿Cuál es tu hoja de ruta creativa los próximos doce meses? ¿Qué ofrecerás a la gente? ¿Qué tendencia vas a marcar? ¿Cuál es tu semilla innovadora de hoy para ese futuro?
¡Feliz semana!
Francesc
PD. De todo esto habla de forma muy concisa y práctica El ikigai del dinero, que acaba de reeditarse en español y tiene ya 14 traducciones confirmadas (y sigue sumando): inglés, catalán, holandés, rumano, griego, italiano, portugués, polaco, ruso, turco, esloveno, brasileño, francés y alemán.

NOTA > El próximo fin de semana nos encontraremos los creadores de futuro en un entorno idílico (últimas 3 plazas): https://hospederiadelsilencio.com/retiro/descubre-e-in-corpora-el-ikigai-en-tu-vida-con-francesc-miralles-anna-solyom/